¡Viva Spiderman...cojones!
Como he recibido varias preguntas sobre por qué propongo al ministro de interior español que se otorgue la medalla al mérito policial a Spiderman, fundamento mi proposición.
1.-Spiderman es un personaje de ficción, a mi juicio muy simpático (opinión compartida por mis nietos), lleva una vida sufrida metido en ese traje ajustado que apenas le permite respirar, y su novia no lo entiende, bueno, en realidad son pocas las mujeres capaces de entender a un tipo que se pasa la vida saltando de edificio en edificio y que al parecer ignora la existencia de los ascensores.
2.-La señora María Santísima del Amor, de profesión virgen, es también un ser de ficción y no compite en simpatía con Spiderman, de manera que me resulta incomprensible que el señor ministro de interior español don Jorge Fernández Díaz, le haya otorgado con carácter honorífico la Medalla al Mérito Policial. Esta distinción se otorga a los que cazan cacos, ladrones, corruptos, banqueros y políticos de derechas. Spiderman suele hacer este trabajo y las vírgenes, que se sepa, jamás se en dedicado a tales menesteres.
3.-El portavoz del sindicato policial del SUP ha mostrado en declaraciones su disconformidad con esta decisión: “No tengo nada contra esta Virgen, pero no me parece normal que se le dé la medalla mientras agentes que se han jugado la vida no reciben ni una palmadita en la espalda”. Comparto plenamente esta apreciación y estoy seguro que el portavoz del SUP estaría de acuerdo en conceder esta medalla a Spiderman pues los requisitos para merecer la condecoración recibida en esta ocasión por la Virgen María del Amor, según la ley que reglamenta la Orden del Mérito Policial, son “la muerte en acto de servicio o sufrir mutilaciones o heridas graves”, así como “dirigir o realizar algún servicio de trascendental importancia, con prestigio para la corporación, poniendo de manifiesto excepcionales cualidades de patriotismo, lealtad o abnegación". Spiderman cumple de sobra con estos requisitos y la virgen Maria del Amor, me temo que no.
4.- Considerando todo lo anterior, me reafirmo en solicitar se le conceda a Spiderman (y mis nietos me apoyan) la Medalla al Mérito Policial, y que el señor ministro de interior se dedique a la consolación de vírgenes, santos y otras figuritas de escayola donde mejor le plazca.
¡ Viva Spiderman, Cojones!
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