jueves, 29 de mayo de 2014
















Recordar un poquito de la historia reciente no viene mal antes de abrir la boca.

El ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, CAP para sus amigos, fue el único presidente de Venezuela destituido por la Fiscalía General de la República en marzo de 1993 y no por un quítame estas pajas. Entre otros cargos de malversación probados, destacó el de "peculado doloso", apropiación de 250 millones de bolívares, 17 millones de dólares de la época, de una partida secreta o "fondos reservados", dinero del que era único responsable y no debía rendir cuentas ante ninguna institución de control. ¿Nos suena esto de algo? ¿ No nos recuerda a ciertos Barrionuevo, Damborenea, Vera y otros paladines de la lucha anti terrorista?
Durante el proceso CAP reconoció que parte de ese dinero, sin especificar la cantidad, fue destinado por órdenes del gobierno de los Estados Unidos a financiar la candidatura de Violeta Chamorro en Nicaragua. Tras el fracaso de la "Contra" financiada por Reagan vendiendo armas a Irán (escándalo Oliver North) había que derrotar al gobierno sandinista como fuera.
Uno tiene los amigos que escoge, es parte de nuestra libertad, licencias morales más o licencias morales menos. Qué Felipe González haya sido amigo de CAP es su problema, como también es su virtud, la fidelidad demostrada ante el amigo en desgracia y demostrada en los párrafos primero y último del homenaje que hizo FG a CAP en el diario EL PAIS del 28 de diciembre de 2010 : "Ha muerto como un trasterrado sin dejar de mirar a su tierra, Venezuela, a la que dedicó su vida, sus esfuerzos, su pasión. Por ninguna razón merecía ese destino, incluyendo el procesamiento que lo sacó de su segunda presidencia de la República. Cuando se sosieguen las cosas y se vea la perspectiva histórica con cierta objetividad, esto quedará claro"..."Carlos Andrés, incansable en su lucha por la libertad y la justicia, con sus aciertos y sus errores como todos los líderes importantes, reposa ya de su larga vida, pero no lo hará definitivamente hasta que lo que queda de él llegue a su Venezuela".

En el país de los ciegos el tuerto es rey, mas por fortuna aún quedamos unos pocos fieles a la objetividad de los hechos. La revolución bolivariana, que es un asunto venezolano y que compete solamente a los venezolanos no tuvo nada que ver con los motivos de la destitución de CAP. Y sembrar el pánico anunciando un hipotético apocalipsis bolivariano en España es, grotesco, absurdo, cobarde, y además hace un flaco favor a la memoria de alguien que, por muy amigo que fuera, dejó el poder por la puerta trasera, como un probado corrupto y no como "un líder importante".

Luis Sepúlveda.


martes, 20 de mayo de 2014



Las elecciones Europeas y el yogur caducado.

La campaña de estas elecciones europeas se notaba tan aburrida como cualquier discurso del luxemburgués Jean Claude Juncker explicando que él es conservador pero no tanto, hasta que la caducidad del yogurt irrumpió y remeció la placidez de los candidatos.

La fecha de caducidad de un yogurt es inexacta, y la única manera de saber con certeza si un yogurt ha caducado es probándolo. Si sabe a rancio es que ha caducado.

Comer un yogurt rancio tiene efectos colaterales curiosos, sobre todo si quien lo ingiere es del sexo masculino. Algo ocurre durante y luego de la ingesta, y ese algo que debería ser de interés para los biólogos, hace que un hombre mire a la otra mitad de la humanidad, a las mujeres, desde una posición que, como tan bien ha definido la poetisa gallega Ana Romaní, busca el destierro de la bruja, la soledad de la princesa y la derrota de la amazona. Nada más.

Pero como a la bruja se le teme y ya no es tan fácil enviarla a la hoguera, el hábito de comer yogurt rancio aconseja actitudes rancias, como reconocer que el debate con la bruja es complicado porque mostrar todas las armas de la evidente superioridad del hombre rancio puede llevar a malentendidos.

Desde el punto de vista sugerido por el yogurt rancio, la soledad de la princesa obliga a percibirla como a una mujer indefensa a la que necesariamente hay que proteger, incluso contra su voluntad, y como tan bien señalara otra gallega ilustre, Emilia Pardo Bazán: el discurso protector del hombre es un muro levantado a su imagen y semejanza.

Pero cuando la bruja hace acopio de sus artes y las transforma en conocimiento, y la princesa rompe el muro de su soledad y sale del encierro, entonces la bruja y la princesa se convierten en amazonas, en mujeres capaces de decidir y de pensar. Y aquí sí que nace un problema serio para el que ingiere yogurt rancio. Hay que destruirlas. Es la única solución.
Y en la búsqueda de una manera eficaz para destruir a las amazonas, un devorador de yogurt rancio del siglo XVI llamado Lope de Aguirre, sin haber visto nunca una amazona, aconsejaba cortarles la lengua antes del degüello.

Curiosamente, el devorador de yogurt rancio contemporáneo suele reconocer públicamente su incapacidad para enfrentar a la bruja, la princesa y la amazona. En su defensa arguye que, en caso de discutir con un igual –genéricamente hablando- nada les inhibe a soltar todas las barbaridades.

Esto nos permite concluir que ni la bruja, ni la princesa, ni la amazona basan su discurso en soltar barbaridades.

La organización mundial de la Salud, sobre todo en tiempo de elecciones europeas, debería desaconsejar la ingesta de yogures caducados, irremediablemente rancios.


lunes, 5 de mayo de 2014


Europa, o una gorda a lomos de un novillo.


Hoy nos hemos desayunado con el informe primaveral de la Unión Europea. Muy lejos de los amables acordes de la primavera de Vivaldi, un torrente de cifras para solaz de los iniciados pero que al currante, o al que fue currante le dicen poco o nada, desde Bruselas nos indican que :
1.- no es necesario leer El gatopardo para descubrir que en Europa todo cambia para que todo siga igual.
2.- los alemanes seguirán con una crisis esplendorosa y de efectos atenuados por la certeza de saber que están mejor que los demás, sobre todo mejor que los países del sur.
3.- los países del sur, entre ellos España, verán un crecimiento menor de lo anunciado por sus gobernantes siempre y cuando mantengan sus reformas, que han conseguido destrucción masiva de empleo y recortes salariales. No hay cambio de rumbo a la vista.
4.- por sobre el optimismo del gobierno español, desde Bruselas nos regalan una primavera triste que, entre otras cosas vestidas de cifras mareantes, indican que  la deuda pública española superará este año el 100% del PIB. Esto significa, ni más ni menos, que todos los “esfuerzos o ahorros” el eufemismo que disfraza la palabra recorte, o no han servido de nada, o los que gestionan la economía española no han sabido hacerlo.
5.- Los funcionarios de Bruselas son dados a la poesía, por ejemplo auguran que en España se mantendrán “índices de paro altos”, verso que esconde una realidad muy poco poética: el año 2015 uno de cada cuatro españoles seguirá en el paro y con muy pocas posibilidades de encontrar trabajo. Y en el caso de los jóvenes españoles el panorama es peor: uno de cada tres no tendrá trabajo.
6.- indica Bruselas, es decir la Unión Europea, es decir la gerencia de un sistema económico a todas luces fracasado, que la creación de empleo puede darse siempre y cuando esté sujeta a la moderación salarial, el eufemismo tan caro al ministro Montoro y que en buen castellano significa salarios cada vez más bajos, pensiones cada vez más exiguas, prolongación de la edad de jubilación hasta convertir el derecho al trabajo en una condena de por vida.
7.-Por último, la primavera de Bruselas se encarga de echar paladas de tierra a las promesa o vaticinios de no más impuestos y no más recortes, porque indica de manera más que explícita, que España sigue sometida al chantaje de cumplir con los objetivos de déficit, el 5.6 del PIB en 2014 , y este porcentaje depende de que todo siga igual o peor para los ciudadanos.
Y todo esto en vísperas de elecciones europeas. Yo todavía no tengo claro a quienes voy a votar, pero si sé a quienes No voy a votar.
Hasta ahora, siempre asocié la palabra primavera a la música de Vivaldi, y la palabra Europa al cuadro de Tiziano que muestra a una mujer gorda saliendo del agua a lomos de un novillo y flanqueada por angelitos armados de arcos y flechas. De la música queda apenas el recuerdo, y del cuadro la certeza del poder premonitorio del arte: el novillo como símbolo del sur cargando a una gorda lasciva y egoísta.