Los
Miserables
A veces el
arte le pisa la cola a la realidad, así lo demuestra la puesta en escena del musical “los
Miserables”que hoy se estrena en Gijón y el anunciado nuevo careo entre Luis
Bárcenas y María Dolores de Cospedal
ordenado por una jueza de Toledo.
Volveremos
pues a ver a ese Jean Valjean de la calle Serrano que, abandonado por el buen
monseñor Bienvenu Rajoy que le aconsejó “ se fuerte”, una vez más se enfrentará a la furia inquisidora de nuestra inspectora
Javert castellano manchega, que no
cree en la redención del miserable Valjean Bárcenas, por más que éste ha
ofrecido colaborar con la justicia.
Los
espectadores de este drama que copa audiencias, nos preguntamos quién representará el papel de la
sufrida y abnegada Fantine:
¿Carlos Floriano? ¿Javier Arenas, el que no vio más que corrección ejemplar en
todas las triquiñuelas de Valtjean Bárcenas? Posiblemente el más indicado es Floriano,
pues como escribió Víctor Hugo: “Fantin era todo oro y perlas, el oro estaba en
su pelo y las perlas en su boca”. Y vaya si conocemos esas perlas que salen de
su boca.
En el
montaje cutre de Los Miserables, la despiadada inspectora Javert de Cospedal
reclama del encarcelado Valtjean Bárcenas cien mil euros por vulnerar su
derecho al honor, a lo que el reo responde tras los barrotes que ya pagó un anticipo; 25 mil a ella y
otros 25 mil a Rajoy, en efectivo y en billetes de 500 euros “porque así solíamos
recibir las donaciones.”
Ciertamente,
el montaje cutre de Los Miserables a ratos resulta más entretenido que la
novela original pero con paralelos asombrosos. De la misma manera como en la
obra de Hugo, Valtjean en su afán de regenerarse cambia de nombre y se hace
llamar monsieur Magdalene, en la versión cutre Valtjean Bárcenas pasa a llamarse El Cabrón cuando ya no
tiene nada más que repartir en billetes de 500 euros.
Y como la
estructura dramática exigía un personaje
de infinita dulzura e inocencia, en la versión cutre tenemos a la bella
Cosette Pedro Jota, que tras cuatro horas con Valtjean Bárcenas logra que éste
libere su alma del pecado y confiese, entre otros detallitos, el supuesto cobro
de una comisión de 200 mil euros a la empresa Sufí, para financiar la campaña
electoral de Javert de Cospedal.
Y si
alguien se pregunta si este drama tiene un final feliz, pues sí, y sin ánimo de
convertirme en un spoiler, lo adelanto ;La bella, inocente y dulce Cosette “Pedro
Jota” conoce y se enamora del apuesto Mario Paco Pontmercy Marhuenda, y con
toda la razón de el mundo son felices mirando una pantalla de plasma en los
juzgados de Toledo.
Désolé,
monsieur Victor Hugo, pero la versión cutre y españolísima de Los Miserables es
mucho más entretenida.

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