lunes, 31 de marzo de 2014

Malditos días Lunes.


Malditos días lunes.

Los lunes son largos, muy largos y cuesta empezarlos. Hoy, en el café revisaba la prensa y mezclaba magdalena sosa con titulares de sabores que dicen poco o nada.

La infanta declararía como testigo si el juez le levanta la imputación. Ya no hay nombre de la infanta, ¿para qué? Y al parecer todo se arreglará con la devolución de 600 mil euros. Supongo que esto se llama filosofía de los lunes o arreglar la carga sin saber si el camino es de subida o de bajada.

El café también es soso, como el titular que reza: el juez Ruz recibe más fórmulas de la caja B del PP. A estas alturas de la investigación ¿Qué puede sorprendernos? ¿Alguna revelación inaudita en el próximo careo entre Bárcenas y María Dolores de Cospedal, plasma de por medio y gritos de ¡guapa! a la salida del juzgado?
Las magdalenas son gomosas y no sé por qué diablos las pido, debe ser un acto reflejo propio de  los lunes, como gomoso es saber que Soraya Sáenz de Santamaría ofrece a Cataluña diálogo pero sin consulta, es decir dialoguemos pero tu no abres la boca.

Soso y gomoso es el titular que dice: “los expertos desmontan los puntos clave del nuevo código penal”, como si a los ministros de interior y de justicia le importara la opinión de los expertos en jurisprudencia. Con la virgen María del amor condecorada con la medalla al valor del mérito policial y España desterrada voluntariamente del ámbito de la justicia universal, ¿puede alguien creer que el derecho tiene alguna chance por sobre las necesidades teológicas de un orden basado en el “ en boca cerrada no entran moscas”?

Mientras dudo entre azúcar o endulcorante leo que “el PSOE va a la caza del desencantado”, así que ordeno algo de dulzura inmaculada, un zumo de naranjas, porque el coto de los desencantados es muy amplio y se agiganta al conocer documentos desclasificados del FMI, que indican un informe del año 2007 alertador de la crisis que traería un pinchazo en la burbuja inmobiliaria, y que España pidió silencio sobre la situación de la banca .

Detesto los lunes porque me recuerdan el viejo chiste que dice, ¿Todo bien, alguna novedad? Todo bien, bueno, salvo la muerte del loro. ¿Murió el loro, cómo? En el incendio. ¿Qué incendio? El que quemó la casa y el establo, pobres caballos, no se salvó ni uno, pero por lo demás todo bien y sin novedad.

Detesto los lunes, menos mal que a este le quedan pocas horas.



domingo, 30 de marzo de 2014

Festival de Literatura Hispanoamericana en Perugia, Italia.

Del 3 al 5 de Abril estaré en Perugia, Italia,  participando en al Festival de Literatura Hispanoamericana. Será una estupenda ocasión para saludar a tantas amigas y amigos lectores italianos..

jueves, 27 de marzo de 2014

Los MIserables en versión cutre


Los Miserables

A veces el arte le pisa la cola a la realidad,  así lo demuestra la puesta en escena del musical “los Miserables”que hoy se estrena en Gijón y el anunciado nuevo careo entre Luis Bárcenas y María Dolores de Cospedal  ordenado por una jueza de Toledo.
Volveremos pues a ver a ese Jean Valjean de la calle Serrano que, abandonado por el buen monseñor Bienvenu Rajoy que le aconsejó “ se  fuerte”, una vez más se enfrentará   a la furia inquisidora de nuestra inspectora Javert  castellano manchega, que no cree en la redención del miserable Valjean Bárcenas, por más que éste ha ofrecido colaborar con la justicia.
Los espectadores de este drama que copa audiencias, nos preguntamos  quién representará el papel de la sufrida y abnegada  Fantine: ¿Carlos Floriano? ¿Javier Arenas, el que no vio más que corrección ejemplar en todas las triquiñuelas de Valtjean Bárcenas? Posiblemente el más indicado es Floriano, pues como escribió Víctor Hugo: “Fantin era todo oro y perlas, el oro estaba en su pelo y las perlas en su boca”. Y vaya si conocemos esas perlas que salen de su boca.
En el montaje cutre de Los Miserables, la despiadada inspectora Javert de Cospedal reclama del encarcelado Valtjean Bárcenas cien mil euros por vulnerar su derecho al honor, a lo que el reo responde tras los barrotes que  ya pagó un anticipo; 25 mil a ella y otros 25 mil a Rajoy, en efectivo y en billetes de 500 euros “porque así solíamos recibir las donaciones.”
Ciertamente, el montaje cutre de Los Miserables a ratos resulta más entretenido que la novela original pero con paralelos asombrosos. De la misma manera como en la obra de Hugo, Valtjean en su afán de regenerarse cambia de nombre y se hace llamar monsieur Magdalene, en la versión cutre Valtjean Bárcenas  pasa a llamarse El Cabrón cuando ya no tiene nada más que repartir en billetes de 500 euros.
Y como la estructura dramática exigía un personaje  de infinita dulzura e inocencia, en la versión cutre tenemos a la bella Cosette Pedro Jota, que tras cuatro horas con Valtjean Bárcenas logra que éste libere su alma del pecado y confiese, entre otros detallitos, el supuesto cobro de una comisión de 200 mil euros a la empresa Sufí, para financiar la campaña electoral de Javert de Cospedal.
Y si alguien se pregunta si este drama tiene un final feliz, pues sí, y sin ánimo de convertirme en un spoiler, lo adelanto ;La bella, inocente y dulce Cosette “Pedro Jota” conoce y se enamora del apuesto Mario Paco Pontmercy Marhuenda, y con toda la razón de el mundo son felices mirando una pantalla de plasma en los juzgados de Toledo.
Désolé, monsieur Victor Hugo, pero la versión cutre y españolísima de Los Miserables es mucho más entretenida.



viernes, 21 de marzo de 2014



España o la conjura infinita

España da la impresión de ser un país de conjuras permanentes y, buscando la razones de tanto frenesí conjurado, creo que vale la pena advertir acerca de ciertos materiales usados en las remodelaciones de los edificios gubernamentales.
Tal vez se deba investigar una conjura de los albañiles que emplean escayola mezclada con sustancias sicotrópicas  en  la decoración de los hemiciclos, pues de otra manera no se pueden entender las palabras del presidente de la comunidad de Madrid don Ignacio González, que ha comparado a los integrantes de las marchas de la dignidad que llegarán a la capital el próximo 22 de marzo, con los nazis del movimiento griego Amanecer Dorado.
Y es muy posible que en esta conjura estén también los técnicos de sonido de la comunidad de Madrid, porque basta con leve toquecito a los micrófonos para que las sustancias del delirio inunden el torrente sanguíneo del presidente madrileño, y empiece a ver comportamientos paralelos entre los que defienden a los afectados por la voracidad implacable de los banqueros y los que en la nación helénica propugnan el odio al extranjero como solución a la crisis, entre los que defienden el legítimo derecho a una educación pública de calidad y los que esgrimen la cachiporra como único argumento pedagógico en el parlamento ateniense, entre los que vestidos de blanco defienden el inalienable derecho a una sanidad pública sin restricciones de clase, y los que sugieren el exterminio de los pobres, de los minusválidos y de los racialmente diferentes como única garantía de salubridad nacional.
Alguien debería investigar y determinar con qué sustancias los responsables de esta conjura impregnan los decorados, micrófonos y obras de ebanistería, sustancias de efectos terribles que impiden al presidente madrileño ver las diferencias éticas entre los que resisten al desmantelamiento de derechos  y los patanes delirantes de Amanecer Dorado.
Que alguien mencione “ la parte española del Ebro” regulada en el último plan hidrográfico, puede ser un despiste que hace dudar a los geógrafos, de la misma manera, que otra persona sostenga que “tal vez fue un error disparar pelotas de goma” a los desesperados inmigrantes que se ahogaban en las aguas de Tarajal , puede ser un coctel de cinismo y metedura de pata, pero que el presidente de la comunidad de Madrid confunda la defensa de derechos con la apología de una violencia insensata y criminal, sólo puede entenderse como fruto de una confusión , de una distorsión de la realidad más cercana a los efectos del peyote o la yahuasca que  a un simple análisis equivocado. Y como no dudo de la coherencia del presidente madrileño, denuncio pues esta conjura peligrosísima que lleva a nuestros líderes a confundir el culo con las témporas.
No es mi intención sembrar el pánico, pero cuando alguien sostiene, por ejemplo; “que lo moderno es la integridad territorial, como en Crimea” qué duda puede caber. Estamos ante una de las conjuras más siniestras, y confío en que los organismos de seguridad tomen cartas en el asunto, y si no, que entonces el diablo nos pille confesados por el resto de la legislatura. 



Vis cómica….

A veces empieza el día y cuesta decidir dónde poner la mirada. A regañadientes porque es inevitable miro al señor Ministro de Hacienda y me pregunto si el señor Montoro de verdad se cree poseedor de una irresistible vis cómica.

Vis cómica. Los que tuvimos la suerte de leer las bandas de Astérix el galo nos familiarizamos con un montón de términos del latín, uno de ellos es esa vis cómica, que alude a la fuerza o talento para hacer reír a los demás.

Uno de los secretos para hacer reír que recomendaba Fernando Fernán Gómez era no reír uno antes que los demás, y más aún, el gran actor recomendaba permanecer impávido luego de decir algo risible, cómico, en un gesto de no entender de qué ríen los demás.
El señor Montoro no sigue los consejos de Fernán Gómez y suele reír en medio del chiste o antes de terminarlo ,y eso, o confunde, o quita las ganas de seguir oyendo el chiste. Pero y para ser justo, hay que reconocer que a veces lo consigue y hace gala de una vis cómica envidiable.

Sucedió con el chiste que dice” en España los salarios no se han reducido. En España los salarios sufren un crecimiento moderado”. El señor Montoro lo dijo sin mover un músculo facial y las risas que arrancó en los escaños de la oposición, e incluso en su propio bando, fueron un éxito digno del club de la comedia. En la calle, no tanto. Hubo risas, sí, pero acompañadas de muecas de cabreo.

Cuando el señor Montoro trató de hacer un chiste con las posibles, hipotéticas, no demostradas deudas con hacienda de los actores, lo arruinó con sus jijís y jejés, y la conclusión a la que llegó el respetable público es que había olvidado el final, asunto fatal para alguien que se precie de tener vis cómica.

Recientemente, el señor Montoro intentó una variante del mismo chiste, truco que solamente le ha resultado a Chiquito de la Calzada, poniendo esta vez a periodistas y medios de comunicación como protagonistas y una vez más arruinó el chiste. La idea en sí no era mala: “no puedo decir que eres feo, flaco, gordo, pillo, casposo y de mal aliento, pero si un día yo hablara”. Pero una vez más el exceso de confianza en su vis cómica, los jijís y los jejés a destiempo nos privaron de apreciar el chiste en todo su esplendor.

Es evidente que algo falta en la vis cómica del señor Montoro. De que la tiene, no hay duda, pero tal vez no estaría mal una ayuda suplementaria, por ejemplo que, mientras el señor Montoro nos alegra con su último chiste, don Carlos Floriano haga el papel de intérprete para sordomudos, con el mismo talento y desplante del impostor que vimos haciendo de intérprete en el funeral de Nélson Mandela.

Ahí sí que reiríamos, aunque como las hienas, que nadie sabe de qué demonios ríen. Pero reiríamos, y algo es algo, aunque la risa nos pese, algo es algo.


Por elemental coherencia debo hacer una rectificación a mi artículo que a continuación sigue. El autor, por fortuna, no es el escritor cubano Amir Valle, sino otro autor, también cubano llamado Armando Valdés Zamora. Me alegra que el autor del infundio no sea Amir Valle, un escritor a que respeto pese a no compartir muchos puntos de vista fundamentales, como por ejemplo que diera difusión al miserable escrito de Valdés Zamora y de manera tan destacada que aparecía como suyo.
Mi cultura de izquierda me exige hacer la rectificación.


La importancia de llamarse Camila.


En la redes sociales se habla mucho, para bien y para mal, sobre la elección de Camila Vallejo como diputada. Sobre los otros tres nuevos diputados surgidos del movimiento estudiantil chileno, Karla Cariola, Giorgio Jackson y Gabriel Boriç , también, pero es en Camila Vallejo en quien se centran las más variadas opiniones.

Una de ellas es del escritor cubano Armando Valdés Zamora, publicada en el blog La Balsa de la Musa, y titulada “La indignación selectiva de Camila Vallejo”. Parte Valdés Zamora reconociendo que Camila es hermosa , argumento que, entre las chilenas y chilenos de izquierda no tiene un gran peso pues hace tiempo que dejamos que los atributos personales sean eso, una cuestión personal, algo más bien íntimo entre el espejo y el o la que se mira. Tal vez por un asunto de clima frío las chilenas y chilenos de izquierda somos más dados a medir otros aspectos de las gentes y , en el caso de Camila lo que destaca es un aspecto muy lejano a las portadas de Vanity Fair y se llama inteligencia.

Dice Valdés Zamora que en Paris, “un día hasta casi me embulló de irla a escuchar en un mitin con estudiantes franceses: pero no hay que exagerar. Ni siquiera la belleza justificaba volver a oír el lenguaje de mis peores pesadillas cubanas”. Aquí, confieso que me pierdo. Chico, ¿fuiste o no? Ese “casi” que tal vez pueda entrar en una trama de ficción, convierte el texto en un prejuicio de autor, en una  anticipación que, cualquier novelista sabe, termina por joder el texto.

Sigue Valdés Zamora indicando que Camila, “ una especie chilena de libertad guiando al pueblo” , en alusión al icono revolucionario francés, ya no es tan hermosa porque los años pasan y, (y aquí sí que me empleo como lector diligente) porque es madre de una hija y además tiene por pareja a un cubano comunista.

Que Camila sea madre y tenga por pareja a un cubano es asunto que sólo le incumbe a Camila, y más todavía su se trata de una chilena muy alejada de las frivolidades y de la farándula tan cara a los cronistas del Caribe. Insisto en que debe ser por causa del frío que las chilenas y chilenos de izquierda sentimos un rechazo frontal hacia el chisme y, con frío o sin él, consideramos que si un joven cubano, comunista o no, quiere vivir y estudiar en Chile, pues bienvenido y que le vaya bien. Costó mucha sangre, mucho dolor, muchos muertos, muchos desaparecidos, recuperar lenta y parcialmente, aunque no del todo, algunos derechos elementales como el de la convivencia civilizada.

Según Valdés Zamora, “¿Puede ser casual (me pregunto intentando ser ingenuo) que este muchacho llegara a Chile desde Cuba con 19 años, y se convirtiera en dirigente comunista y agitador estudiantil y novio y formador privado de la líder comunista de las manifestaciones que sacudieron al gobierno de derechas de Sebastián Piñera? Las casualidades existen, claro. Pero el complot también…” Esto, si fuera literatura, podría ser un genial delirio de novelista: Un complot del comunismo internacional que manda un joven cubano, un cuadro político de primer orden, de 19 años, para que se infiltre en el movimiento estudiantil chileno, seduzca a una inocente muchacha y la convierta en la líder de la insurrección de masas. Mata Hari en versión chileno-caribeña, pero Valdés Zamora no está haciendo ficción con su escrito, o tal vez sí, porque como todo novelista sabe, la deformación de lo real presentado bajo la excusa de necesidad de la trama, exime de responsabilidad al autor, y a mi, francamente, este truco no me gusta.

Es ficción indicar que Camila Vallejo es diputada “nada más y nada menos que por una municipalidad llamada Florida”. Ese “nada más y nada menos” lleva al lector a pensar que La Florida, es una comuna de Santiago con un parecido abismante con Miami Beach, con un sky line que impide ver el sol, con acaudalados chilenos que aparcan sus coches de lujo en una Lincoln Road atiborrada de tiendas de lujo y cubanos –no comunistas- atendiendo muy serviles en las terrazas.

Ante semejante ficción me quito el sombrero, pero, me atrevo a indicar con conocimiento de causa que La Florida es una comuna popular del gran Santiago y con vecinos muy cabreados con el servicio de Metro insuficiente, con la mega estupidez de partirles la comuna con una autopista de peaje, y otras varias razones de bronca social. Una diputada por La Florida no es ni se merece el trato de “burguesa airada”, que Valdés Zamora le dedica  llevado por el frenesí de la ficción. Camila Vallejo es diputada por una comuna de trabajadores y de estudiantes, de amas de casa y de ancianos que sobreviven con pensiones miserables. Es una diputada del pueblo, en el mejor sentido del término.

Además, Valdés Zamora se permite sugerir a Camila una serie de lecturas que, a mi en tanto lector y escritor, me resultan tan decepcionantes como poco recomendables. “Persona non Grata”, el libelo de Jorge Edwards es un volumen de chismes escrito por un señor al que nombraron embajador chileno en Cuba por error, de la misma manera como el gobierno de Sebastián Piñera lo nombró embajador en Francia en una suerte de premio por haber sido uno de los dos únicos escritores que apoyaron su candidatura. La otra recomendación de lectura que hace Valdés Zamora a Camila es “Mea Cuba” de Guillermo Cabrera Infante, y aquí se mete en camisas de once varas al preguntarle si conoce los motivos que llevaron al suicidio a Beatriz Allende, hija del Presidente Salvador Allende.

Con mucho conocimiento de causa, porque Beatriz Allende, mi siempre querida Tati, se quitó la vida por una serie de motivos que sólo le incumben a ella,  puedo asegurar que ninguno está mencionado entre las infamias de Cabrera Infante, por desconocimiento, por cobardía, por falta elemental de humanidad y de respeto hacia una mujer coherente y consecuente como Beatriz Allende.

Todo lo citado anteriormente podría quedar en el plano de la anécdota, en la discrepancia de un autor que no está de acuerdo con lo que ha escrito otro, pero cuando Valdés Zamora se refiere al suicidio de Beatriz Allende y medio citando a Cabrera Infante escribe : “A Beatriz los servicios secretos cubanos le mandaron de novio y esposo a un agente. Al caer Allende, y ya de regreso a Cuba, es decir al infierno, el esposo cubano dio por terminada su misión y su relación: Beatriz terminó disparándose un tiro en la cabeza, debe andar ahora, esta desdichada Beatriz chilena, acosada por harpías en el séptimo círculo, el que destinara Dante a los suicidas”, entonces las cosas cambian y de la discrepancia paso al vehemente: Chico, citar mal a un come mierda, por muy premio Cervantes que sea, te iguala y te empeora.

Y cuando medio concluye con una afirmación como esta: “Quizás sea cruel esta recomendación de lecturas. O injustas. Pero la bella Camila podría despertar de su inocencia con la explicación de las casualidades en su propia cama”, entonces, la canallada, la mala fe, la pésima intención, me huele inconfundiblemente a gusanera.

Adelante, Camila, hay mucho por hacer en Chile.

Luis Sepúlveda.






¡Viva Spiderman...cojones!


Como he recibido varias preguntas sobre por qué propongo al ministro de interior español que se otorgue la medalla al mérito policial a Spiderman, fundamento mi proposición.

1.-Spiderman es un personaje de ficción, a mi juicio muy simpático (opinión compartida por mis nietos), lleva una vida sufrida metido en ese traje ajustado que apenas le permite respirar, y su novia no lo entiende, bueno, en realidad son pocas las mujeres capaces de entender a un tipo que se pasa la vida saltando de edificio en edificio y que al parecer ignora la existencia de los ascensores.

2.-La señora María Santísima del Amor, de profesión virgen, es también un ser de ficción y no compite en simpatía con Spiderman, de manera que me resulta incomprensible que el señor ministro de interior español don Jorge Fernández Díaz, le haya otorgado con carácter honorífico la Medalla al Mérito Policial. Esta distinción se otorga a los que cazan cacos, ladrones, corruptos, banqueros y políticos de derechas. Spiderman suele hacer este trabajo y las vírgenes, que se sepa, jamás se en dedicado a tales menesteres.

3.-El portavoz del sindicato policial del SUP ha mostrado en declaraciones  su disconformidad con esta decisión: “No tengo nada contra esta Virgen, pero no me parece normal que se le dé la medalla mientras agentes que se han jugado la vida no reciben ni una palmadita en la espalda”. Comparto plenamente esta apreciación y estoy seguro que el portavoz del SUP estaría de acuerdo en conceder esta medalla a Spiderman pues los requisitos para merecer la condecoración recibida en esta ocasión por la Virgen María del Amor, según la ley que reglamenta la Orden del Mérito Policial, son “la muerte en acto de servicio o sufrir mutilaciones o heridas graves”, así como “dirigir o realizar algún servicio de trascendental importancia, con prestigio para la corporación, poniendo de manifiesto excepcionales cualidades de patriotismo, lealtad o abnegación". Spiderman cumple de sobra con estos requisitos y la virgen Maria del Amor, me temo que no.

4.- Considerando todo lo anterior, me reafirmo en solicitar se le conceda a Spiderman (y mis nietos me apoyan) la Medalla al Mérito Policial, y que el señor ministro de interior se dedique a la consolación de vírgenes, santos y otras figuritas de escayola donde mejor le plazca.

¡ Viva Spiderman, Cojones!